jueves, 17 de mayo de 2012

MASONES GENIALES: MOZART Y GOETHE…fascinados por una humilde violeta


Por Jorge Delgado-Ureña*

MOZART Y GOETHE

El más grande poeta alemán y el tal vez más grande compositor de todos los tiempos fueron contemporáneos, aunque Goethe era ocho años mayor que Mozart. Sabían el uno del otro y se admiraban mutuamente, aunque coincidieron en una sola ocasión, y en la infancia (1).

Ambos se mantuvieron fieles a la masonería hasta el final de sus días, si bien Goethe sobrevivió a Mozart más de 30 años. Sólo tras la muerte del compositor (1791) pudo el poeta asistir a una representación de la ópera masónica “La Flauta Mágica” y llegó a obsesionarse hasta tal punto con ella, que la hizo representar hasta ochenta y dos veces (2) en su época de director del teatro de Weimar (en cuya Corte fue también primer ministro). Incluso, el genial escritor y científico alemán trabajó en una segunda parte del libreto, que quedó inconclusa.
Ambos compartieron con Schiller, Herder y otros, las ideas del movimiento artístico “Sturm und Drang” (tormenta y arrebato) que, sin renegar del racionalismo clasicista de la Ilustración, abría también las puertas del pensamiento, la literatura y la música a los sentimientos y la pasión, en tanto expresiones inseparables de la esencia humana. “Sturm und Drang” fue la antesala de lo que más tarde se denominaría romanticismo, cuyas dos grandes figuras literarias fueron el propio Goethe, en Alemania, y Lord Byron en Inglaterra.

¿Y qué tiene que ver con todo esto la bonita y humilde violeta?
La historia es la siguiente: Mozart conoció un encantador poema de juventud de Goethe con el título de esta flor, (en alemán “Das Veilchen”), se enamoró de él y decidió componer con su texto una canción o Lied, que resultó ser una de las grandes obras maestras de la música vocal del compositor.
Das Veilchen (K 476) es todo sentimiento y delicadeza, tanto por la letra como por la música. Fue compuesta en Viena en Junio de 1785, el mismo año que la Marcha Fúnebre Masónica (K 477).
Según Paumgartner el aspecto más fascinante de este lied es la plena compenetración –la ‘unio mystica’- entre el elemento lírico y el dramático, sin el molesto predominio de este último (3). Por eso las grandes sopranos, llevadas por su natural tendencia a una hiperbólica exhibición de cualidades operísticas, no suelen transmitir con acierto esos sentimientos tan sutilmente conjugados de Mozart y Goethe en torno a la humilde violeta. Una excepción notable  es la versión de Erika Köth, soprano de coloratura alemana, ya fallecida. Para escucharla, basta dar con el ratón a




 o poner en laventana de youtube das Veilchen Erika Köth

A continuación, os ofrezco el texto de Goethe traducido, con los dos últimos versos agregados por Mozart







“En el plano musical es milagrosa la manera como consigue Mozart subrayar el relato, ‘minúsculo pero saturado de emociones’ (Einstein), con delicados y cambiantes matices expresivos y acompañar los estados de ánimo de la violeta hasta la completa y auténtica “felicidad en el dolor”, consumada en una muerte tan humildemente heroica” (3).
La violeta es feliz en la ilusión de su inmenso amor, que es la felicidad en la plenitud, deseada pero inalcanzable para los siempre insatisfechos perseguidores de la dominación y el poder.
Al igual que otro bellísimo lied “sentimientos al atardecer” ‘Abendempfindung’ de Mozart, das Veilchen es, según Arturo Reverter, el punto de arranque del lied romántico, que alcanzó su apogeo con la música liderística de Schubert.
Notas:

(1) Cuando Goethe tenía 14 años asistió en Frankfurt a un “concierto-show” de los Mozart. La sensación fue un Wolfgang Amadeus de seis añitos apenas de edad, y también su hermana Nannerl, cinco años mayor. Goethe rememoraba muchos años después aquel niño con su llamativa peluca y espada, tocando el piano con los ojos vendados. Ya de adultos, nunca volvieron a coincidir. Aquel espectáculo formaba parte de una triunfal gira por Europa de los niños Mozart, dirigidos por Leopoldo Mozart, su padre
(2) Como director del Teatro de Weimar Goethe hizo representar muchas veces las óperas de Mozart: Las bodas de Fígaro 20 veces; la Clemenza di Tito 28; Cosí fan tutte (así hacen todas) 33; El rapto del serrallo 49; Don Giovanni 68 y La Flauta mágica ¡82!
(3) (textos citados del libro “Mozart, repertorio completo”, Amadeo Poggi y Edgar Vallora.
También es interesante citar, de este libro, otro comentario de Einstein sobre la correlación entre “la infeliz violeta” y “el pobre Mozart” y es que Mozart dio al traste con la forma tradicional del Lied, “impulsado por una necesidad interior. Tal necesidad está arraigada en lo más profundo de su personalidad y experiencia. Físicamente era de baja estatura e insignificante: una enfermedad incurable lo había marcado desde hacía tiempo y, si bien era plenamente consciente de su grandeza como artista, había sufrido por este problema”.

*(Jorge Delgado-Ureña, actualmente jubilado, ha sido profesor universitario de derecho y directivo de Empresa. También fue profesor de economía en una escuela universitaria de periodismo. Estudioso de la vida y obra de Mozart, lleva años dando charlas sobre la música del compositor).




viernes, 13 de abril de 2012

1 EL HIMNO DE EUROPA Y LOS VALORES DE LA ILUSTRACION

SCHILLER Y BEETHOVEN ¿MASONES?

Guiados por un desorbitado afán de lucro y la especulación, ciertos sectores financieros internacionales utilizan su enorme poder para convertir a los gobiernos en meros ejecutores de sus ‘diktats’. Los mercados, eufemismo (o seudónimo si queréis) tras el que se embozan ciertas entidades financieras, constituyen el verdadero poder mundial -ya nadie lo duda- convirtiendo en una pura entelequia el principio de la soberanía popular de las democracias occidentales. Una cosa es el legítimo derecho al beneficio empresarial, otra fue la venta probablemente delictiva de paquetes financieros tóxicos que desataron la crisis actual , y que se prolognará por muchos años.

Lejos quedarán, si nadie lo remedia, aquellos valores de la Ilustración que cambiaron el mundo a partir de la revolución norteamericana. Esta dio el pistoletazo de salida a una nueva forma de convivencia social que solo alcanzó su culminación tras la segunda guerra mundial, con la creación del estado del bienestar instaurado por las principales democracias, y que hoy está amenazado.

No es extraño que estos valores inspirasen en 1972 al Consejo europeo a la hora de elegir el “Himno de Europa”: espiritualidad, imperio de la razón, tolerancia religiosa, libertad y amor fraternal, principios que podemos rastrear en la gestación más o menos simultánea e imbricada de la masonería especulativa con la filosofía de la Ilustración.

Entre los grandes genios comprometidos con aquellos valores brillan especialmente, en el ámbito de la cultura de habla alemana, Goethe, Lessing, Mozart, Schiller y Beethoven. Los tres primeros fueron miembros conocidos de la Masonería. En cuanto a Schiller y Beethoven, hay controversia, ya que no se tiene información documentada de las fechas y logias en que pudieron ser iniciados. Sin embargo, en sus obras, en su pensamiento, en su vida social y en testimonios de la época, hay indicios más que suficientes para deducir que tuvieron como mínimo un fuerte vínculo con la Masonería, que en otro momento detallaremos.

Todo el mundo sabe que el himno de Europa adoptó la música del coro y solistas de la novena Sinfonía de Beethoven, aunque no su letra, debido a que al ser escrita en alemán, es muy difícil traducirla rimada a todas las lenguas de la Unión en versiones adaptables a la música. Sin embargo, no se puede entender el espíritu de esta música coral sin conocer el gran poema de Schiller que la inspiró aunque, en las ceremonias europeas, tan solo los de habla alemana acompañan el himno cantándolo en su texto original.

Schiller, ex cirujano militar y desertor, reconocido como uno de los dos o tres más grandes poetas y dramaturgos alemanes, era sobre todo un hombre que amaba y ensalzaba la Libertad. Su  primera versión del poema la tituló “Oda a la Libertad”   que al ser censurada por el Gobierno su Land, tuvo que modificarla parcialmente y re titularla como “Oda a la Alegría” (An die Freude). El tema de la Libertad es, junto con el de fraternidad, recurrente en Schiller. En el Drama Don Carlos, situado durante el levantamiento de Flandes contra la Monarquía Imperial, se hace hincapié en la libertad de pensamiento y expresión, y en la Doncella de Orleans (Juana de Arco) el tema es la liberación de Francia. El famoso drama “Guillermo Tell” es otro ejemplo.

La Sinfonía número 9, Coral, última de Beethoven, tuvo un largo período de gestación. Después de muchos años, las grandiosas proporciones que estaba adquiriendo la sinfonía le llevaron a pensar que ésta era el contexto idóneo para los versos de Schiller. Introducir música cantada en una sinfonía fue una innovación revolucionaria. El problema de la transición de los tres primeros movimientos al cuarto, con el poema de Schiller, fue resuelto con un preámbulo cantado que alude a la música de los tres movimientos anteriores. A continuación, la mejor versión que he encontrado y retocado del texto utilizado en la Sinfonía, junto al texto alemán:


(en cursiva, texto introducido por Beethoven a modo de preámbulo)


O Freunde, nicht diese Töne!
Sondern laßt uns angenehmere anstimmen,
und freudenvollere.
Freude! Freude!
¡Oh amigos, esos tonos no!
Entonemos otros más agradables
y mas alegres.
¡Alegría! ¡Alegría!

Freude, schöner Götterfunken
Tochter aus Elysium,
Wir betreten feuertrunken,
Himmlische, dein Heiligtum.
Deine Zauber binden wieder,
Was die Mode streng geteilt;
Alle Menschen werden Brüder,
Wo dein sanfter Flügel weilt.
Alegría, bella chispa divina,
hija del Elíseo,
Entramos, ebrios de fuego,
¡Oh divina, en Tu santuario!
Tu magia  reúne nuevamente
lo que la fuerte costumbre  dividió;
Todos los hombres serán hermanos,
donde tu suave ala repose.

            Freude trinken alle Wesen
An den Brüsten der Natur;
Alle Guten, alle Bösen
Folgen ihrer Rosenspur.
Küße gab sie uns und Reben,
Einen Freund, geprüft im Tod;
Wollust ward dem Wurm gegeben,
Und der Cherub steht vor Gott.
Vor Gott!



Todos los seres beben de  la alegría
en el seno de la Naturaleza;
Todos los buenos, todos los malos
siguen su sendero de rosas.
Ella nos da besos  y vides,
y un fiel amigo hasta la muerte;
Al gusano le concedió la lujuria,
¡Y al querubín, la contemplación de Dios!


Froh, wie seine Sonnen fliegen
Durch des Himmels prächt'gen Plan,
Laufet, Brüder, eure Bahn,
Freudig, wie ein Held zum Siegen.
            Volad alegres, como vuelan sus soles
a través del inmenso espacio sideral,
Recorred, hermanos, vuestro camino,
alegres, como un héroe hacia la victoria.


Seid umschlungen, Millionen!
Diesen Kuß der ganzen Welt!
Brüder, über'm Sternenzelt
Muss ein lieber Vater wohnen.
Ihr stürzt nieder, Millionen?
Ahnest du den Schöpfer, Welt?
Such' ihn über'm Sternenzelt!
Über Sternen muss er wohnen.
Abrazaos, millones de hermanos.
Que este beso abarque el mundo entero
Hermanos, sobre el cielo estrellado
tiene que vivir un Padre amoroso.
¿Os postráis, millones?
¿No intuyes, mundo,  a tu Creador?
¡Búscalo en la bóveda celeste!
Su morada debe estar más allá de las estrellas.


Seid umschlungen, Millionen!
Diesen Kuß der ganzen Welt!
Brüder, über'm Sternenzelt
Muss ein lieber Vater wohnen.
Seid umschlungen,
Diesen Kuß der ganzen Welt!
Freude, schöner Götterfunken
Tochter aus Elysium,
Wir betreten feuertrunken,
Himmlische, dein Heiligtum.
Deine Zauber binden wieder,
Was die Mode streng geteilt;
Alle Menschen werden Brüder,
Wo dein sanfter Flügel weilt.
Freude, schöner Götterfunken
Tochter aus Elysium,
Freude, schöner Götterfunken!

¡Abrazaos, millones!
¡Este beso de toda la Tierra!
Hermanos,  por encima del cielo estrellado
Tiene que habitar un Padre amoroso.
            ¡Abrazaos,
este beso de toda la Tierra!
Alegría, bella chispa divina,
Hija del Elíseo,
Entramos, ebrios de fuego,
Oh divina, en Tu santuario!
Tus hechizos reúnen
Lo que la costumbre severa dividió;
Todos los hombres serán hermanos,
Donde repose Tu suave ala.
Alegría, bella chispa divina,
Hija del Elíseo,
Alegría, bella chispa divina



El estreno de la Sinfonía Coral tuvo lugar en Viena el 7 de mayo de 1824. Beethoven se situó junto al Director, de espaldas al público. Al final de la interpretación se quedó mirando a los músicos, hasta que la contralto Karolime Unger lo cogió por los hombros para que viera al público aclamándole. El genial sordo no había oído absolutamente nada.
Os recomiendo, para sentir en toda su grandiosidad este cuarto movimiento de la Sinfonía Coral, una interpretación de Orquesta, solistas y un impresionante coro de 10.000 japoneses de ambos sexos en

http://www.youtube.com/embed/paH0V6JLxSI


Para finalizar, existe un proyecto de la Comisión Europea (CE) para dotar al himno de un texto un oficial que represente los ideales de la Unión. El compositor austríaco Peter Roland ha preparado tres estrofas en latín relacionadas con la paz y la Europa unida en la diversidad, haciendo eco al lema de la UE: Unida en la Diversidad.


Est Europa nunc unita                    Europa está ahora unida                       
et unita maneat;                             Y que unida permanezca;
una in diversitate                               Una en su diversidad         
pacem mundi augeat.                Contribuyendo a la paz del mundo

Semper regnent in Europa              Siempre reinen en Europa
fides et iustitia                                        la fe y la justicia
et libertas populorum                     y la libertad de los pueblos
in maiore patria.                                  En una patria mayor

Cives, floreat Europa,               Ciudadanos, que Europa prospere,
opus magnum vocat vos.                    La gran tarea os llama
Stellae signa sunt in caelo      Las estrellas son en el cielo los símbolos,
aureae, quae iungant nos                    doradas, que nos unen


Jordi Panglós


la reflexión de hoy:

Veo los problemas y no veo la solucion; ésta es la tragedia de los que suspiran por una humanidad mejor.

Máximo Gorki